martes, 13 de abril de 2010

EL ESCENARIO QUE NOS PINTA JUAN RUIZ ARZOLA: ITC, UN PROYECTO SIN FUTURO, ACIIESI, UN PROYECTO DE FUTURO

(Reflexión de un investigador y trabajador del ITC contada al comité intercentros)

Estimadas y Estimados compañeros:

En relación a la asamblea celebrada el jueves 9 de julio de 2009, no puedo dejar de trasladaros algunos comentarios, que quisiera sirvieran a la reflexión:

1. El escenario que nos pinta Juan RA: ITC, un proyecto sin futuro, ACIIESI, un proyecto de futuro:

El jueves 9 de julio de 2009, r Juan pretendió hacernos creer que nos presentaba 2 propuestas, para que pudiéramos elegir; en el escenario que él nos pinta, se pueden ver dos barcos, uno llamada ACIIESI, nuevo, flamante, aunque aún no esté terminado, es el barco del futuro de la I+D canaria; el otro barco, llamado ITC, no tiene futuro; justo cuando esta empresa va a cumplir su mayoría de edad (ITC tiene ya 17 añitos cumplidos), han pensado que lo mejor es disolverla, extinguirla; ITC es por tanto un barco sin futuro, un barco a la deriva al que el gobierno va a retirar su apoyo.

Así las cosas, ¿tenemos realmente 2 propuestas entre las que elegir? O nos montamos en su barco, por supuesto sin discutir cuáles van a ser las normas de funcionamiento en el mismo, o seguimos en nuestro ITC, aunque éste no tenga futuro.

Esta versión de los hechos permite a Juan presentarse ante nosotros como portador de 2 propuestas entre las que elegir, y además pretende hacernos creer que, él está haciendo todo lo posible por nosotros (“lo más fácil sería abrir concurso oposición, pero estamos intentando que conserven sus puestos, pero si no lo quieren, abrimos el concurso y ya está…”).

Sin embargo las dos propuestas no son reales, y Juan lo sabe mejor que nosotros incluso: ustedes pueden “converger “ en la Agencia, o permanecer en ITC, entonces ITC seguiría existiendo, aunque en el medio plazo no se prevé su continuidad;

¿quiere decir esto, realmente, que la plantilla tiene en sus manos la opción de permanecer en ITC?,

¿es realmente la plantilla de ITC quien va a decidir si ITC sigue o no existiendo?

Sabemos que eso no es cierto, nosotros, quienes venimos a fichar todos los días (laborables), no tenemos la facultad de decidir si ITC sigue o no; Juan no puede engañarnos tan fácilmente. La opción B, la del barco llamado ITC, es del todo irreal, una falacia; no tenemos 2 opciones entre las que elegir, tenemos una propuesta confeccionada a su medida, a la medida de Juan, o de quien le dé indicaciones a Juan, que no sólo no nos satisface sino que tira por la borda todo nuestro marco referencial de relaciones laborales (“no se confundan, el convenio laboral de la Agencia se elaborará en la Agencia, y no en ITC”), y por otro lado tenemos la entelequia falsa de un barco a la deriva.

2. El discurso de Juan

Juan comenzó explicando que no entendía la incertidumbre que percibía en la plantilla. La verdad, o Juan se está haciendo el loco, o es muy torpe: yo lo que no entiendo es cómo, todo un director de investigación puede no entender que desde la plantilla se viva con incertidumbre un proceso en el que, desde las esferas de Juan están ocultando todo lo ocultable, mostrando contradicciones de bulto (como muestra el dictamen del CES), no ofertan un futuro claro para la plantilla sino más bien todo lo contrario, y todavía pretende Juan que no sintamos incertidumbre! Es muy fácil comprender nuestra incertidumbre, y debería serlo mucho más para una persona que lleva tantos años ligados a ITC.

Y si, en cualquier caso, con todo ello Juan llegó a la asamblea de ayer sin comprender por qué la plantilla está nerviosa, tras soltarnos lo que nos soltó en el día de ayer, debería tener muy clarito, él solito, que en nuestros puestos de trabajo no se respira con tranquilidad, antes bien todo lo contrario, precisamente por “no somos niños y no nos pueden engañar” (aludiendo a sus propias palabras, sin pretender ser textual).

¡Tan torpe se nos ha vuelto el director de investigación, que no entiende esto! ¡No sé si creerlo, o dejarlo pa después!

Él nos habla de 2 propuestas, estéticamente, éticamente y políticamente correctas…

  • Perspectiva estética: el cuadro que nos pinta, tal vez mirado de lejos, puede pasar como una marina más. No obstante, al acercarse uno al cuadro, se ven detalles feos, muy feos; el barco llamado ITC no tiene ancla, y aunque tiene motores, su combustible se agotará; el otro barco luce flamante, pero su interior no está acabado, y su capitán no quiere aclarar cuáles serán las normas de funcionamiento, y considera que desde luego las normas del barco ITC no van a ser asumidas (“existe una línea roja que no se puede pasar”). Además el capitán del barco ACIIESI manejará las provisiones en principio destinadas al barco ITC, y no está claro que vaya a seguir destinándolas al mismo barco, quizás las emplee en su nuevo barco, su proyecto de futuro. Estéticamente por tanto, aunque pudiera pasar desapercibido si se observa desde lejos, desde cerca deja ver detalles de precariedad, descontento de la tripulación, incertidumbre respecto de su futuro y de sus logros anteriores: estéticamente inaceptable.
  • Perspectiva ética: Éticamente, que una persona de la casa, que lleva tantos años con nosotras y nosotros, que venga a hacernos estas “propuestas”, mostrando falazmente una descripción sesgada, maliciosa (tanto porque una de las propuestas es irreal, como porque la otra supone pérdidas reales de nuestros logros laborales), y con la que pretende encaminar el futuro laboral de aproximadamente 200 personas (sólo refiriéndome a la plantilla ITC), a la baja, resulta reprobable; éticamente por tanto, reprobable.
  • Perspectiva política: No dudo que, desde los parámetros políticos de Juan su propuesta sea correcta; no obstante, a qué intereses políticos se está ajustando Juan, ¿a los de la plantilla de ITC? Para la plantilla ITC el escenario que dibuja Juan nos deja muy mal, contraviene del todo nuestros intereses políticos ya que pretende disolver nuestros logros laborales de un plumazo, devolvernos a un marco negociador de tabula rasa, despreciando por tanto todo el trabajo que ha supuesto la elaboración del primer y segundo convenio colectivo, así como el encaminado a la firma del tercero.
  • Políticamente por tanto, no sólo no resulta correcto, sino del todo improcedente, inoportuno y, desde luego, nada democrático: la plantilla no tiene derecho ni capacidad para elegir, existen líneas rojas infranqueables y se nos habla de que la integración no es posible, y se nos muestra, como única opción posible, la diferenciación (“ITC es una cosa, y la Agencia es otra, creada ex novo, son entidades distintas, diferenciadas, no confundan una cosa con otra”).
  • Curiosamente, el sentido matemático de diferenciar e integrar parece cobrar carácter político aquí: diferenciar es dividir hasta el extremo, hasta que lo que te quede sea mínimo, infinitesimal; integrar sin embargo significa sumar, tantas veces como sea necesario, los cachitos chiquititos, para obtener finalmente una cantidad real. Diferenciar es por tanto dividir, mientras que integrar significa sumar, hacer un todo con las partes. En definitiva, la perspectiva política que nos plantea, lejos de ser correcta, es casi lo peor que nos podía presentar.
Ante el discurso de Juan cabe, no obstante, preguntarse: ¿Por qué existe una línea roja infranqueable? (dicho de otro modo, por qué no podemos hablar de integración de ITC en la Agencia, por qué esta vía, que probablemente sea la que políticamente más nos convenga, está vedada?) De dónde ha salido esa línea roja, en qué momento ha aparecido, quién tiene el rotulador con el rotulador con que la ha pintado: al hablarnos de esta línea roja, probablemente Juan está siendo correa de transmisión de sus superiores en el gobierno de canarias. Esa línea roja debería ser objeto de nuestra crítica, debemos desmontarla si vamos a mostrar alguna oposición al proceso en que nos tienen sumidos.

Otra parte de su discurso que me genera su preocupación: por un lado cuando hablo del montante que en sueldos había empleado ITC el año pasado, citó la cantidad de 8.5 M€ (creo recordar que sus palabras al respecto fueron, “…cuánto fue, 8 millones ó 8 millones y medio…”).

Rápidamente hago mis cuentas, muy sencillas:

  • En noviembre de 2008, y con motivo del reparto del 1% de la masa salarial, percibí en mí nómina, igual que el resto de personas de la plantilla ITC, la cantidad de 576.70 €; si la empresa cuenta con una plantilla aproximada de 200 personas (acabo de escribir un correo-e a JuanPablo, consultándole el número de personas que componen la plantilla a día de hoy y en noviembre de 2008), se repartieron entonces 576.70*200 ~ 115000 €, al conjunto de la plantilla; si el 1% de la masa salarial son 115000 €, no hay que ser muy listo para observar que dicha masa salarial ha de ser, al menos de 11.5 M€; habida cuenta lo tendencioso de sus propuestas, estos simples números alimentan mi preocupación: ¿porqué dijeron una cantidad sensiblemente inferior?

1)se equivocaron, y nos ingresaron más dinero de la cuenta,

2)el dinero se está escapando por debajo de la mesa…

3)la Agencia se implementará, con una reducción sensible de la masa salarial.

Este comentario me parece susceptible de ser relacionado con otro: cuando se habló (en el día de ayer), de la creación de la Agencia, y Juan tuvo oportunidad de citar un número de puestos de trabajo, citó aproximadamente 200. Este es el número de que está compuesta nuestra plantilla:

  • ¿es que la Agencia se va a montar finalmente sólo con personal ITC?
  • ¿O aunque de hecho suponga la convergencia de varias instituciones, el nº total de puestos de trabajo será restringido a lo que más o menos hoy mantiene ITC, a solar?
No creo estar siendo demasiado capcioso al pensar que estos comentarios (tanto el de la masa salarial como el del nº de puestos de trabajo), están anunciándonos desde ya una reducción de puestos en el organismo final ACIIESI, respecto del nº de puestos hoy ocupados por la suma de las instituciones que se pretenden hacer “converger” en la citada agencia.

Citar también que repitió todo lo que pudo la frasecita (con la pretende dirigir nuestras decisiones) “… con la que está cayendo fuera…” Esta frase, unida al hecho de pretender mostrar falazmente 2 propuestas, unidas también a su incomprensión acerca de nuestra incertidumbre, nos permiten identificar su discurso en los parámetros de la derecha (lógico por otro lado, ya que es esta fuerza política la que se halla en el poder): ellos saben lo que nos conviene, y lo que no, nosotros no debemos estar nerviosos y debemos confiar, están haciendo lo mejor de lo mejor con nosotros porque somos buenos profesionales pero también porque ellos son muy buenos con nosotros y se toman molestias con las que no deberían perder el tiempo (como ofrecernos la “convergencia” en la Agencia, en lugar de sacar las plazas por concurso oposición, que sería lo que corresponde, etc, etc. Su discurso debe por tanto ser ubicado en la derecha, y de ahí que, efectivamente, su discurso sea políticamente correcto, sólo que correcto desde la perspectiva y los intereses de la derecha, no desde luego desde nuestros intereses, que no sólo no pretende defender, sino que está tratando de machacarlos, soterradamente y con carita de bueno, aunque perdiera los nervios por momentos.

Acerca de los nervios que mostró Juan, que pudimos percibir tanto por el tono con que nos habló, por momentos encendido, como por lo que dijo y no quiso haber dicho (“ITC no tiene futuro”, dijo textualmente, para después decir que no lo había dicho, menuda honestidad, menuda franqueza, sabemos que lo dijo, contemos con que se retracta, pero contemos también con que lo piensa, lo sabe), y también los podemos notar en su falta de habilidad para mostrarnos lo “conveniente” de sus propuestas (Jorge Jesús V.M. le echó un cabo aclarando que además del sueldo y antigüedad, se procuraba conservar también el seguro médico, el fondo de acción social, los días de AAPP, y no sé si algún detalle más, palabras que en el ácido discurso de Juan R.A. sirvieron para reducir la tensión); al respecto de estos nervios, tengo que decir que abren una esperanza de luz: quizás tengamos aún algún margen de acción con el que proteger nuestro destino ya que, si no fuera así, si en definitiva no tuviésemos opción alguna, porqué iba Juan a estar nervioso. Otro hecho que apunta en este sentido es la convocatoria misma de la asamblea: si finalmente lo que pretenden con nosotros es que traguemos con lo que nos preparen sin consultarnos ni participar del proceso de “convergencia”, simplemente que nos traguemos lo que nos preparen, entonces ¿para qué nos vienen a informar?

Sería más fácil para ellos no informar de nada, no convocar asamblea ninguna; sin embargo lo han hecho: ¿será porque algo necesitan hacer que precisa de nuestra venia, o que desde la plantilla podamos fastidiarles? No lo sé, pero pienso que ni la asamblea de ayer, ni la encuesta realizada son gratuitas, sería bueno destapar cuáles son sus objetivos reales al respecto.

3. Nuestro margen de acción:

¿Y qué podemos hacer nosotros, aún cuando nos mostráramos perfectamente en unión y solidaridad toda la plantilla? Si llegado el caso, se nos ofrece la incorporación a la ACIIESI y más nada (la propuesta del barco ITC a la deriva se descarta solita), en condiciones peores que las actuales, y nos negamos a aceptarlo, ellos lo tendrán fácil: bueno si no queréis estas plazas por las buenas, se convoca concurso oposición y vengan a pelearlas por las malas!

Se permitirán incluso tacharnos de desagradecidos pero si consiguen el apoyo en el parlamento y la ley sale adelante, la maquinaria del gobierno se pondrá en marcha y aplastará nuestras pequeñas conquistas, logradas tras 17 años de historia y tras muchas discusiones de las cuales ustedes tienen constancia, yo no, aunque me consta que es cierto.

A mí no se me ocurre qué podríamos plantear, pero es normal que no se me ocurra, yo soy torpe para ello, no tengo vista y no sé a qué atenerme. No obstante mis únicas apreciaciones al respecto son las siguientes:

  • Los nervios que mostró Juan por momentos, la encuesta recientemente realizada y la asamblea mima de ayer quizás indiquen que tenemos más campo de acción que el que yo soy capaz de ver. Diríase que algo no está terminado, que algunas piezas faltan por añadirse al barco llamado ACIIESI, y que dichas piezas no se pueden colocar, si no es con nuestra colaboración… ¿?
  • La creación de la Agencia se está presentando como la herramienta que vehiculice la I+D+i+d en toda Canarias, y son varias las instituciones implicadas. Ellos hablan de diferenciar, en vez de integrar, de dividir en vez de sumar. Seamos nosotros quienes sumemos: ¿no tendría sentido contactar con las distintas plantillas de cada una de las instituciones implicadas, y tratar de consolidar un bloque todas juntas? ¿No sería bueno, que cuando oímos a Juan hablar de 200 puestos de trabajo, le recordásemos que deberían ser más? ¿No podríamos forzar la negociación del marco laboral de referencia en la Agencia, si las plantillas de todas las instituciones implicadas manifiestas su compromiso a decidir en bloque su actitud ante estos hechos?
  • De otro lado, también sabemos que aunque la Agencia se está presentando como el vehículo de toda la I+D canaria, de hecho hay instituciones que practican I+D que no están llamadas a converger en la ACIIESI: me refiero en concreto a aquellas que dependen de consejerías detentadas por el PP, tales como el ICIA, FUNCIS, y otras. A este respecto me pregunto: ¿esto no nos da alguna posibilidad de criticar el modelo mismo de Agencia que se está implementando? Visibilizar estas cuestiones tal vez contribuya a desnudar las verdaderas intenciones del gobierno de canarias al crear la Agencia: tal vez me equivoque, porque ya digo, soy torpe y tengo poca vista, pero el gobierno, aprovechando que en el contexto actual la creación de la Agencia surge de forma natural, van a aprovechar para redibujar las condiciones laborales del organismo que más plantilla acapara en terreno de I+D en el archipiélago, por supuesto no pensando en atajar de raíz el mal de la precariedad laboral extendido por doquier en la poca I+D que hacemos en Canarias, sino todo lo contrario: desde la derecha habitualmente se conciben como dignas las condiciones precarias, y de ahí que resulten estética, ética y políticamente correctas, y sobre para quien está en el poder, mucho más apetecibles.

Discúlpenme, por favor, los errores de apreciación que pudiera estar cometiendo, así como la extensión de este escrito: es que Juan ayer largó mucho, y a decir verdad, Jorge Jesús estuvo más bien calladito, sólo intervino para echar un cabo a Juan en un par de ocasiones, y se contuvo en otro par de ellas, que lo pude ver yo en su carita misma, para no quitar la palabra a Juan, que es quien parecía estar gobernando la situación.

… y yo que pensaba que nos iban a contar los resultados de la encuesta, y lo bien que íbamos a trabajar cuando ya fuéramos funcionarios del gobierno de canarias, y conociéramos tanto la RPT de nuestra empresa, como su bendita masa salarial…!

En fin, Saludos, gracias mil y perdonen las molestias generadas por la desinquietud que llevo encima!

Estoy a vuestra disposición, la poca cabeza que tengo se siente gustosa de deciros todo esto, aunque se sentiría mucho más gustosa, de no tener que decirlo.